¿Cual es tu propósito?

 

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“No basta querer, es preciso obrar”, estas palabras no son mías, provienen de un novelista y poeta.

            En estos días estuvimos viendo en las noticias a nivel mundial acerca de la tragedia en Haití. Muchas personas han movido cielo y tierra para que a los hermanos de este país, tengan alimento, servicio médico y que su país pueda cambiar de esta tragedia y progresar.

            Mi familia y yo realizamos donativos para este país. Vimos en la televisión muchos políticos, artistas, médicos; en fin muchos profesionales trabajando juntos para ayudar. Esto es encomiable.

            Lo más que me impresionó fue ver a muchas familias de Puerto Rico, Estados Unidos y otros países solicitando la adopción de niños de Haití.

            Mi Gente, porque ninguno de nosotros se acordó de Haití previo al terremoto, si este país siempre ha sido el más pobre de las Antillas. ¿Por qué familias de Puerto Rico le solicitan al gobierno de PR la adopción?

            No quiero que interpreten mal mis comentarios, pero ninguno de ustedes ha podido ver las reuniones que hace el Departamento de la Familia con los candidatos a padres y ver la tristeza en los rostros de los niños de aquí. Ninguno de ustedes ha visto que cuando termina una actividad y ningún padre se interesó en los niños, como estos se sentaban en una esquina de la cancha y ponían su cabeza en las rodillas llorando porque no habían encontrado padres.

            Entonces, te pregunto: ¿Cual es tu propósito?, es criticar lo que han hecho todos los gobiernos y que ninguno ha arreglado este país. Es decir el eterno “hay bendito” de los puertorriqueños. Es pedirle a la policía que baje la criminalidad.

            ¿Qué estás haciendo por tu país?, es importante que nos preocupemos por los necesitados de nuestro país y de cualquier otro que está en desgracia.

            Una vida sin propósito, es una vida vacía o como dice el poeta Johann Wolfgang: “Una vida sin propósito es una muerte prematura”.

            Busca tu propósito en la vida. No vivas una vida vacía, con quejas o hay benditos; Cambia el futuro de un niño, de un posible delincuente a una persona valiosa y productiva.

Vive una vida con el propósito de cambiar la vida de un niño puertorriqueño.

Carta de mi hija

      

          Hoy, a pesar de las dificultades que trae la crianza de los hijos, me percaté que aunque no soy una madre perfecta; lo estoy haciendo bien.

                Una vez el filósofo y político italiano Vincenzo Gioberti dijo: “El padre debe ser el amigo, el confidente, no el tirano de sus hijos”. Estas palabras cuando las leí calaron profundamente en mi mente.

             Cuando adoptamos un niño, este en la mayor parte de las veces carece de estructuras y de reglas de comportamiento. Deseamos que sean personas exitosas recalcando reglas y modos de comportarse aceptablemente. Estos niños han carecido de un padre y madre que ellos puedan considerar amigos y personas que los pueden escuchar y entender. Entonces pienso en las palabras de Vincenzo Gioberti y entiendo que haciéndonos amigos de nuestros hijos, les podemos brindar la mayor felicidad.

                Como les decía en un principio, hoy mi hija me escribió la siguiente carta:

            Querida mami:   Te escribo esta carta para decirte lo mucho que te amo y te necesito. Eres muy especial en mi vida. Gracias por cuidarme y ayudarme siempre en mis cosas. Siempre puedo confiar en ti y cuento con tu apoyo incondicional. Eres la mejor madre del mundo y mi mejor amiga. Te amo.

             Cuando leo una y otra vez esta carta que me entregó hoy, mi hija de 9 años, y analizo el contenido de esta cartita creo que lo estoy haciendo bien, no soy perfecta pero soy una buena madre. Que mi hija me ha aceptado como su mama. Esta carta me enseña que cambiando la forma de trabajar con nuestros hijos podemos ganar mucho más.

            Aprendamos que así como Dios es nuestro padre y nos disciplina cuando tiene que hacerlo y nos da lecciones para que aprendamos en la vida, también es nuestro amigo y nuestro confidente; y nosotros como padres debemos hacer lo mismo.

          Haciéndonos amigos de nuestros hijos les demostramos que estaremos presentes aun cuando las circunstancias sean difíciles.

          La carta de mi hija, es el mejor regalo que ella me pudo haber brindado. Así como mi madre es mi mejor amiga, quiero seguir siendo la mejor amiga de mi hija.

No te conformes

 

        Los padres biológicos y adoptivos tenemos muchas cosas en común. Muchas veces nos conformamos con lo que tenemos o recibimos. Cierta vez escuché a un hombre cuyo padre era alcohólico y drogadicto decir: “Yo pude ser alcohólico y drogadicto al igual que mi padre y mis hermanos, pero no me conforme, decidí ser diferente”.

       Nosotros como padres muchas veces nos rendimos ante las situaciones que nos llegan y otras veces nos vamos enterando en el camino de muchas situaciones que afectaron, afectan o afectarán el futuro de nuestros hijos, sean biológicos o adoptivos. Algunas veces nos conformamos con que nuestros hijos pueden ser propensos a ciertas situaciones y podemos decir: “Ah, son los genes, no podemos pedir más” y otros dicen: “Ay bendito, es que mi hijo tuvo que pasar por tantas situaciones, no le debemos exigir o esperar más de ellos”.  Vuelvo a repetirles y a repetirme a mi misma: NO, NO ME PUEDO CONFORMAR!

      Isaac Newton, a menudo, calificado como el científico más grande de todos los tiempos, dijo: “Si he podido ver más allá que los demás, es porque me he parado en los hombros de un gigante… en los hombros de Dios”. Entonces pienso, porque no seguimos su ejemplo y nos paramos en la roca que es Dios para que a pesar del pasado, la genética y de todas las experiencias que han pasado nuestros hijos podamos visualizar a nuestros hijos exitosos. Saber que ese niño se convertirá en una joya.

      No les estoy diciendo que en el camino llegarán algunos momentos que te acostarás llorando y le preguntarás a Dios el porqué de las situaciones. Otras veces querrás salir corriendo, pero si la base de tu vida y tu familia es Dios, entonces descansarás en El, para que todo lo que pase en ese camino será para bien. No podemos conformarnos y rendirnos. Tenemos que seguir luchando por nuestra familia y por nuestros hijos. No seamos mediocres y conformistas, Dios es lo suficiente grande para ayudarnos a lidiar con todas las situaciones por difíciles que estas sean.

¿Qué nos hace ser padres o hijos?

   Muchas personas nos pueden preguntar ¿Qué nos hace ser padres o hijos?  Algunas personas e inclusive familiares nos pueden desanimar diciendo que la sangre llama, o que la genética de los individuos es mas fuerte. Otros nos pueden decir que el instinto materno es mas grande que nada y por ser madre adoptiva no desarrollaría el instinto materno.

    Según Friedrich von Schiller: No es la carne y la sangre sino el corazón lo que nos hace padres e hijos. En estas palabras existe mucha sabiduría.

   Cuando mi esposo y yo vimos y conocimos a nuestros hijos, le comentamos a alguno de nuestros familiares y amigos sobre nuestro deseo de adoptar niños mayores. Algunos de estos se pusieron nerviosos por toda la secuela que pudiera traer esto a nuestra vida. Además, cuestionaron el apego que pudiera sentir un niño “mayor” por nosotros.

   Yo también tenía varias interrogantes. Como por ejemplo: ¿Estos niños podrán apegarse a mi y yo a ellos? ¿Donde queda el instito maternal?

   Cierta vez me despierto creyendo haber escuchado a mi hijo. Corrí hacia su cuarto y lo toqué. El estaba con una fiebre alta, rapidamente lo llevé al hospital. En otra ocasión, mi hija estaba en su cuarto y le cayó algo en su pié y gritó. No se como, salté de un lado de la cama, como la mujer biónica, y llegué a ver com estaba mi hija.  Mi esposo se quedó perplejo de como yo llegué tan rápido al cuarto de mi hija. Entonces supe que yo tenía mi instinto maternal desarrollado para mis hijos.

   Como dice Schiller, no es la sangre la que llama.  Es el corazón que ponemos en lo que estamos haciendo lo que nos hace ser padres. Es el pensamiento que lo tenemos en nuestros hijos todo el tiempo.

   Cuando no tenía hijos, mis amistades me comentaban que cuando salían de compras ya no compraban para ellas, solo pensaban en comprar algo para sus hijos. Cuando adopté me pasó igual, ahora siempre que voy de tiendas termino comprando para mis hijos y no para mí. Son ellos los que me dicen: “pero mami, comprate algo para ti”, me ayudan a buscar la ropa y hasta me combinan.

   Mis hijos se han apegado a mi de una manera extraordinaria. Como dice mi esposo, tienen mamitis. Aunque no han olvidado a sus padres biológicos, me aman y me aceptan como mamá. Y eso me hace muy feliz y lo más importante, se que yo los hago feliz a ellos.

   A los hijos tenemos que amarlos como son, no importa lo que hagan o digan. Si tienen o desarrollan una enfermedad. O si son inteligentes o carecen de muchas destrezas. Lo que importa es el amor, lo demás vendrá por añadidura.

Ayuda Durante la Adopción

       Creo firmemente en las palabras de Samuel Johnson: “Las grandes obras son hechas no con la fuerza, sino con la perseverancia”.            Cuando adoptamos no importa que sea un bebé o un niño; lo podemos comparar con una obra de arte. Estamos ayudando a formar un individuo y esto lo logramos con mucha fe y perseverancia. Nadie ha dicho que la crianza es fácil, el que dice esto, nunca ha criado. Los niños adoptados tienen muchas preguntas y muchas experiencias por las que han pasado que sabemos o desconocemos. Estas experiencias hacen que la crianza sea un proceso duro.

    Cuando mi esposo y yo recibimos en nuestras vidas y en nuestro hogar a nuestros hijos, sabíamos de algunas experincias dolorosas que estos habían pasado, pero otras experiencias nunca fueron reveladas. Las supimos hasta que nuestros hijos se abrieron a nosotros y nos dejaron saber mucho de su pasado.

    Desde que comencé el proceso, llamé a mi plan médico para conseguir un psicólogo que nos ayudara en el proceso de adaptación. Cuando llegaron nuestros hijos los integramos a ellos en la terapia psicológica. 

    Muchas veces creemos en que nosotros somos fuertes y que lo sabemo todo. Entonces dejamos de escuchar y aprender. Quizás algunos de ustedes tienen un doctorado en psicología o en psiquiatria. La mayoría de nosotros no conocemos la magnitud y la complejidad de la mente humana.

     Entonces primeramente no es con la fuerza humana que podemos hacer cambiar o mejorar conductas aprendidas o reacciones que tienen nuestros hijos causadas por sus experiencias. Debemos contar primeramente con la ayuda de Dios para lograr transformar estas vidas. Además, podemos contar con ayuda de psiquiatras y psicólogos para lograr un mejoramiento contínuo de nuestros hijos.  Estos cambios no los lograremos de la noche a la mañana, no es un proceso de fuerza, es la perseverancia lo que logrará transformar las vidas de un trozo de carbón hasta alcazar su verdadero valor, UN DIAMANTE.

 

Colocación de los niños

 

     Como dijo Wilhelm Beibniz, “Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad”. Este dicho resume lo que es la palabra amar, la búsqueda de la felicidad de otra persona.

   Cuando conocí a mis hijos en una actividad del Departamento de la Familia, fue amor a primera vista. Le dije a mi esposo, estos son nuestros hijos. Rapidamente fuimos y los saludamos y desde ese momento vivimos para hacerlos felices. Mi esposo y yo, jugamos con ellos en la actividad y rapidamente hablamos con las trabajadoras sociales para anotarnos como posibles padres.

   Cuando uno se anota para ser candidato a padres de uno o unos niños, ocurre una evaluación de los padres. Con esta evaluación se verifica cuales son los candidatos ideales para estos niños. Pero, finalmente quienes deciden quienes serán los padres son los niños. Por eso, al incio del proceso, les piden una foto actualizada de la pareja.

   En nuestro caso, habían parejas que querían solo a uno, el niño o la niña. Nadie, estaba dispuesto a tenerlos a los dos. Aunque en nuestros inicios, lo que deseabamos era un hijo o hija; entendíamos que los hermanos no pueden separarse. Así que los pedimos a ambos.

   Luego de la deliberación, nos llamaron para darnos la noticia que entraríamos en un periodo de relación con los niños. Todas las semanas nos llamaban para que un dia de la semana confraternizaramos con ellos. Confieso que fue un poco incómodo para mi, porque eran citas supevisadas. Los trabajadores sociales nos llevaban a los niños a algun parque para que nosotros jugaramos con ellos y compartieramos. Luego de varias semanas los niños comenzaron a llamarle papi a mi esposo, pero no a mi. Yo estaba feliz por mi esposo y emocionada. Las cosas no se pueden presionar, el amor se va construyendo. Hasta que me llamaron mamá. Esto fue lo mas emocionante para mi.

    Luego de unos meses, nos dijeron que los niños tendrían un pase. Esto significa que llevarán a los niños a quedarse un fin de semana o una semana con la pareja. En nuestro caso, el pase fue permanente. Luego que los niños llegaran a la casa y vieran sus cuartos y sus cosas la trabajadora social les preguntó si querían quedarse y ellos asintieron.

    Cuando una pareja engendra un bebé, es semejante a una semilla que crece dentro del vientre. Asi mismo, cuando comienza la colocación de un niño te entregan una planta. El propósito de nosotros como padres es hacer que esta plantita que nos entregaron encuentre los cimientos y se arraige. Lo que deseamos es fomentar que ocurra un apego seguro para lograr un niño feliz tanto fisica y como emocionalmente.

    Dentro de las primeras semanas y meses ocurren una serie de acontecimientos en la vida de la pareja que adopta y en la vida de los niños. Por esto recalco siempre acerca de la importancia de tener un buen psicólogo que trabaje con la familia. En las próximas entradas les explicaré que pueden esperar durante los primeros meses y el primer año luego de la colocación.

Ser padre es para valientes

  Estoy copiando un dicho de mi cuñado: “Ser padre es para valientes” Si para un padre biológico es retante el ser padre; para un padre o madre del corazón es para aquellos que tengan valentía y audacia. Los padres que adoptamos nos encontramos con varios retos. El primero si tomamos a un bebe como y en que momento es saludable decirle la verdad de sus orígenes. Segundo, para aquellos quienes tomamos el desafío de adoptar un niño mayor nos enfrentamos a ganar el apego de estas personitas.

    Aquellos padres que ya adoptaron un bebé o están en el proceso, recomiendo que en cuanto el niño tenga dos o tres años, comiencen a introducirles la palabra adoptar. Creanme, he escuchado muchas experiencias de padres que esperan a que el niño entre en la adolescencia para explicarle. Si hacen esto en la mayoría de los casos no la pasarán bien.

   La adolescencia que es un periodo de cambios tanto a nivel biológico como social. La misma palabra adolescente o que adolece, es un proceso doloroso. Donde el individuo pierde su niñez, cambia totalmente física y emocionalmente. Entonces como es posible que dejemos para explicarle a un adolescente que fue adoptado. Si ya esta atravesando por un proceso doloroso y esta en busqueda de su identidad como vamos a afectar este proceso. Los adolescentes sufren cambios bruscos de humor debido a los grandes cambios a nivel hormonal. Por lo tanto, no dejen el explicar la adopción para esta etapa.

     Lo digo por experiencia, muchas veces nosotros como padres nos frustramos, es igual como los padres que engendran. La crianza no es fácil, queremos que nuestros hijos sean ideales. En un momento me sentí frustrada y quería salir corriendo. Creanme, no solo yo mi esposo también, pero muchas veces cuando estamos trabajando el proceso de crianza pensamos que los problemas que tenemos con nuestros hijos somos los únicos que estamos pasando dificultades. No estan solos, pregunten a sus amigos y parientes. Todos los que criamos pasamos dificultades.

      En las pasadas semanas le explicaba a nuestra terapeuta familiar sobre el deseo de una familia ideal, porque como les recomendé en entradas anteriores, cuando usted este adoptando e incluso luego; debe buscar un profesional de la conducta humana para trabajar diversas situaciones. Usted no se lo sabe todo. Como les decía, en cierta manera me sentía preocupada porque deseaba que mi familia fuera la IDEAL. Entonces, nuestra psicóloga nos dió a la tarea de preguntar a todos nuestros amigos, conocidos y familiares como la estaban pasando con la crianza de sus hijos, hijos biológicos. Mis amigos, entonces escuchando las situaciones de otros me di cuenta que todas las familias tienen las mismas situaciones. No hay familia perfecta.

     Por lo tanto, aquellos que estan por adoptar, creanme necesitan probar su paciencia y tolerancia para enfrentar lo que les avecina. No se preocupen mucho, no estan solos. TODOS LOS PADRES PASAN POR LAS MISMAS SITUACIONES.