Ayuda Durante la Adopción
Creo firmemente en las palabras de Samuel Johnson: “Las grandes obras son hechas no con la fuerza, sino con la perseverancia”. Cuando adoptamos no importa que sea un bebé o un niño; lo podemos comparar con una obra de arte. Estamos ayudando a formar un individuo y esto lo logramos con mucha fe y perseverancia. Nadie ha dicho que la crianza es fácil, el que dice esto, nunca ha criado. Los niños adoptados tienen muchas preguntas y muchas experiencias por las que han pasado que sabemos o desconocemos. Estas experiencias hacen que la crianza sea un proceso duro.
Cuando mi esposo y yo recibimos en nuestras vidas y en nuestro hogar a nuestros hijos, sabíamos de algunas experincias dolorosas que estos habían pasado, pero otras experiencias nunca fueron reveladas. Las supimos hasta que nuestros hijos se abrieron a nosotros y nos dejaron saber mucho de su pasado.
Desde que comencé el proceso, llamé a mi plan médico para conseguir un psicólogo que nos ayudara en el proceso de adaptación. Cuando llegaron nuestros hijos los integramos a ellos en la terapia psicológica.
Muchas veces creemos en que nosotros somos fuertes y que lo sabemo todo. Entonces dejamos de escuchar y aprender. Quizás algunos de ustedes tienen un doctorado en psicología o en psiquiatria. La mayoría de nosotros no conocemos la magnitud y la complejidad de la mente humana.
Entonces primeramente no es con la fuerza humana que podemos hacer cambiar o mejorar conductas aprendidas o reacciones que tienen nuestros hijos causadas por sus experiencias. Debemos contar primeramente con la ayuda de Dios para lograr transformar estas vidas. Además, podemos contar con ayuda de psiquiatras y psicólogos para lograr un mejoramiento contínuo de nuestros hijos. Estos cambios no los lograremos de la noche a la mañana, no es un proceso de fuerza, es la perseverancia lo que logrará transformar las vidas de un trozo de carbón hasta alcazar su verdadero valor, UN DIAMANTE. |
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